Trump niega la entrada de refugiados e inmigrantes de países musulmanes.
- 30 ene 2017
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El presidente Donald Trump decretó este 28 de enero el cierre temporal de las
fronteras de Estados Unidos para los inmigrantes de siete países de mayoría
musulmana y para refugiados de todo el mundo. La decisión, anunciada en el
Pentágono, llega dos días después de que el nuevo presidente ordenase la
construcción de un muro en la frontera con México para frenar la entrada de
inmigrantes indocumentados latinoamericanos. Ambas medidas cumplen promesas
electorales de Trump.
El decreto establece una prohibición indefinida a la entrada de refugiados de Siria. La
guerra civil en este país ha dejado casi cinco millones de refugiados. De estos, EE UU
ha acogido a unos 12.000, según los últimos datos disponibles.
También prohíbe durante 90 días la entrada de extranjeros de varios países. No los
detalla, pero el decreto remite a otro texto que se aplica a Siria, Irán, Sudán, Libia,
Somalia, Yemen e Irak. El veto podría ser indefinido para aquellos países que no
entreguen información migratoria requerida por EE UU, lo que puede afectar
especialmente a Irán dado que no mantiene relaciones diplomáticas con Washington.
En una entrevista con Christian Broadcasting Network, Trump explicó que dará
prioridad en la solicitud de refugio a cristianos sirios. La preferencia para los cristianos y
la exclusión de los musulmanes podría interpretarse como una medida discriminatoria
contraria a los valores constitucionales, según organizaciones de derechos civiles como
la ACLU. El decreto sólo se refiere a minorías religiosas, sin especificar la confesión.
La prohibición a la inmigración de países musulmanes durará tres meses, y el veto a
los refugiados de otros países que Siria, cuatro. La restricción, que tiene efecto
inmediato, no afecta a los visados diplomáticos y se aplicará mientras se efectúa una
revisión completa de los programas migratorios. El decreto rebaja a 50.000 el máximo
número de refugiados que se aceptarán este año fiscal, casi la mitad que el año
anterior.
El veto es más severo que el que se había filtrado en un borrador esta semana, que
hablaba de una prohibición de un mes, no de tres, a los visitantes de determinados
países.
Trump visitó el Pentágono para firmar esa orden ejecutiva o decreto y un memorando
sobre el presupuesto militar que culminan una primera semana intensa en la
presidencia. Ambas tiene que ver con uno de los temas que centró su campaña
electoral: el peligro —no demostrado— que la entrada de refugiados e inmigrantes
musulmanes representa para EE UU.
La solución de Trump es, como ante la inmigración, echar el cerrojo hasta que EE UU
mejore sus sistemas de control. El presidente quiere “mantener a terroristas islamistas
radicales” fuera de EE UU, según dijo en un acto solemne en el Pentágono en el que el
general James Mattis juró el cargo como secretario de Defensa. “Solo queremos a
aquellos que apoyen a nuestro país y que quieran profundamente a nuestra gente”.
En la lista de la prohibición temporal de visado no figuraría Arabia Saudí, país de
procedencia de 15 de los 19 terroristas que atentaron con EE UU con aviones
comerciales el 11 de septiembre de 2001. Tampoco incluiría a Emiratos Árabes Unidos
y Egipto, el país de procedencia de otros tres de los terroristas. Los tres países son
estrechos aliados de seguridad de Washington en Oriente Próximo.
Trump vinculó el veto a la inmigración con la memoria a los cerca de 3.000 muertos en
los atentados del 11-S en las Torres Gemelas en Nueva York, el Pentágono, a las
afueras de Washington, y Pensilvania. “Los honraremos no solo con nuestras palabras
sino también con nuestras acciones, y eso es lo que estamos haciendo hoy”, dijo.
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/27/estados_unidos/1485551816_4
34347.html































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